Siempre que termino un libro, me veo incapaz de tener fertilidad literaria para escribir el siguiente. Pero el alma de un escritor suele ser muy inquieta, acostumbra a escuchar donde nadie le ha dado pie. Así que sin comerlo ni beberlo, me di de bruces con una temática realmente apasionante.

Llevo desde los veintiocho años trabajándome mental física y espiritualmente, vamos, hablando en plata, llevo desde entonces, asistiendo de forma eventual a terapias alternativas. No tengo un terapeuta de cabecera, siempre he sentido que para cada punto de inflexión en mi crecimiento personal, existía un maestro diferente. De hecho, en mis inicios, cuando decidí llevar las riendas de mi vida y aprender a quererme, me costaba mucho entender el lenguaje de mi terapeuta, claro yo vibraba en otra dimensión diferente a la suya.

Crecer espiritualmente, es como pasar de gatear a correr, hay que permitir al cuerpo digerir cada fase.

El personaje de Benedetta se fue formando mientras estudiaba feng shui a nivel particular, para poder diseñar una correcta verticalidad en la reforma de mi nueva casa. Causalmente, me llegaban historias relacionadas con un árbol genealógico enfermo. Familias con patrones que se repetían una y otra vez. Personas que no se resignaban a seguir perteneciendo al clan.

Aunque Terrafertile, no deja de ser una novela con misterio, romanticismo, drama e imaginación, hay una parte muy centrada en los patrones de conducta familiar. Lo más bello de esta historia es contemplar cómo Benedetta, no se resigna a cumplir una especie de contrato a nivel inconsciente.

Existen clanes familiares en donde todas las personas que los integran, de algún modo, no tienen una pareja estable, hay otras en las que todos los hijos deben continuar con la profesión de los padres y así se continúa hasta que un miembro de esa familia se “rebela” y hace las cosas de manera diferente.

Terrafertile es una novela que invita al lector a hacer un retrato de su árbol genealógico y decidirse a no hacer o no cumplir aquel contrato invisible y romper las cadenas que lo atan a su clan.

Espero que su lectura te sea inspiradora y te eleve.

Gracias por seguirme.